A ver si nos decidimos de una vez

Checkmate por Wendel CC-BY-NC-SA

Checkmate por Wendel CC-BY-NC-SA

Es que no hay derecho. Estás hablando con los colegas para hacer una nueva partida y no hay manera. Hay muchos juegos. Muchas historias por contar. Nadie se pone de acuerdo a qué vais a acabar jugando. El director se mosquea, los jugadores algunos pasan, otros proponen nuevos o viejos juegos. La cosa es que no se llega a un consenso. ¿Qué ha pasado aquí?

Pues lo que pasa es que estamos dándole demasiadas vueltas al mismo tema. Cuando surge la posibilidad de jugar sin nada en mente, es lo que tiene. Los jugadores quieren jugar pero no saben a qué, al director le da en un principio lo mismo el juego que sea. Hay que ponerle fin a esto. Aquí entra la responsabilidad de todo el mundo por encontrar un juego que logre convencer más o menos a todo cristo y que no se nos vaya más de las manos.

Como director, no aconsejo sacar una lista de juegos para que elijan los jugadores. No al menos si se va a hacer una campaña, otra cosa es hacer un one shot. Tampoco lo recomiendo en ningún caso si se dispone de poco tiempo. Afrontémoslo, no va a llover a gusto de todos. Lo mejor muchas veces es ir con una idea preparada para jugar. Se lo proponemos a la mesa, le damos una idea, le “vendemos” cómo queremos que sea la partida y lo que tenemos en mente hacer con ella. Los jugadores compran o no, pero ya tenemos un resultado más concreto. En el caso de las múltiples opciones, es cierto, hay más variedad de juego y podemos encontrar algo que nos guste a todos. Sin embargo, al final recae sobre el director el peso del trabajo. Pensemos en lo siguiente: “Ese libro no me lo he leído, y es más largo que este otro”. “¡Qué pereza tener que leerme tres manuales para jugar!” “No estoy convencido de poder sacar una buena historia de aquí.”

Y creedme, lo digo por experiencia. A no ser que tengáis algo en mente, no hagáis lo del pool de ideas. Vaya, que quizás la cosa no salga nada mal, pero hay tantas otras veces en que sí lo hacen que, desde mi punto de vista, no merece la pena intentarlo. Probad si no me creéis. Sin embargo, poner una idea en común quizás sea mejor solución a todo esto. ¿Queremos jugar a qué estilo de juego? ¿Nos gusta este sistema? ¿Le vamos a sacar partido a esa cantidad de trabajo que tenemos por delante? Muchas veces resulta que la respuesta es que no, y pagamos justos por pecadores.

En cuanto a los jugadores, yo entiendo que queremos jugar a todo tipo de cosas molonas. Desde luego, habrá oportunidades para todos, pero no nos volvamos locos. ¿Es mejor sacar una historia de lo que sea para jugar a un juego en particular que tirar por un estilo que el director domine bien y con el que se sienta agusto? Si el director no está contento con la partida, ¿cuánto crees que va a durar? Lo mismo el que no estás contento eres tú, pero con algo en particular de ella. ¿Lo has hablado con el director y con todos los jugadores? Pues ve a ello, porque las cosas no se solucionan si no se hablan antes. A ver, no me entendáis mal, no quiero decir que tengáis que jugar a cosas que no os gusten. Sólo que no se le fuerce al director a hacer lo propio, más aún si su carga de trabajo es mayor que la de ir a una partida y jugar sin más.

Quizás habría que pensar un poco e ir con ideas en mente. Si decidimos tres o cuatro juegos con los que estemos a gusto todos, nos quitamos el problema de en medio. Y si es el director el que propone uno en particular, al menos escuchemos todos lo que tiene que proponernos. Así sacaremos todos algo en claro en vez de volvernos locos a la hora de buscar nuestro próximo gran juego.

Un saludo y un abrazo.

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