No hay destino: Más allá de Terminator

TerminatorTu-tum tu-tum tu-tum… tururú tururú. Más o menos así comenzaba la icónica canción (letra totalmente inventada por mí, por supuesto) que se asociaría por los tiempos de los tiempos a la película Terminator, de James Cameron (1984). ¿Qué no sabes nada de esta película? ¿Pero qué me estás contando? Anda, anda, siéntate y lee, que te voy a hablar de una de las mejores sagas de acción de todos los tiempos (si sólo contamos las dos primeras partes).

Terminator es una saga de películas pero también un escenario cojonudo para realizar una ambientación de ciencia ficción con mucha acción y drama. El escenario de Terminator puede dividirse en dos partes: el mundo actual a partir de 1984 en adelante o el futuro en el cual las máquinas y los humanos luchan para que estos últimos no sean esclavizados por los primeros. Tú decides. Para empezar, vamos a repasar las dos primeras películas (a mi parecer, las más importantes. En todas ellas el tema es algo que queda muy bien definido por una sola frase que va dejándose caer a través de ellas y que se resume en la segunda parte: “No hay destino”.

Terminator

La película empieza mostrándonos un asolado paisaje cubierto de calaveras humanas donde unos cuantos guerreros humanos se enfrentan a las máquinas. En este mundo, la gente parece en franca desventaja frente a unos ingenios mecánicos enormes que acaba con sus vidas con demasiada facilidad. El cielo está oscuro y los edificios en ruinas. Pasamos al presente y vemos cómo aparecen nuestros protagonistas, Arnold Szwarzenegger como un asesino a sangre fría que va buscando en la guía telefónica a mujeres que cuyo nombre es Sarah Connor. Por otro lado está Kyle Reese, un guerrero que huye de la policía tras robar ropa, armas y un vehículo. Eventualmente, Reese encuentra a Sarah y la convence de que el asesino es un Terminator, una máquina preparada para hacerse pasar por humano con piel y sangre cultivadas sobre un exoesqueleto metálico.

El Terminator y él mismo son enviados del futuro. Reese tiene el objetivo de proteger a Sarah, futura madre del líder de la Resistencia en el lejano 2029, punto en el cual están a punto de ganarle la partida a las máquinas. El Terminator, por su lado, quiere liquidar a Connor, de manera que nunca dé a luz a su hijo y nunca llegara a formarse la Resistencia. Con esta premisa avanza la película, siempre huyendo del Terminator y es que poca cosa se puede hacer frente a él con armas tan antiguas, en opinión de Kyle. No voy a desvelar más de la película y nos quedaremos aquí, si quieres saber qué ocurre, te recomiendo que la veas antes de pasar al siguiente punto.

Terminator 2: El Juicio Final

Son los 90 y una vez más, del futuro llega un nuevo Terminator de un modelo más moderno que el anterior para acabar ahora no con Sarah, sino con el propio John Connor, su hijo adolescente, que se ha convertido en todo un criminal con muchas habilidades que le fue enseñando su madre según crecía. Arnold Szwarzenegger, también en esta película, encarnará al Terminator, pero esta vez a uno capturado y reprogramado por la Resistencia con la misión de proteger a John Connor. John ya sabía de manos de su madre lo que eran estas máquinas y se dispone a colaborar con el Terminator T-800 para poder acabar con la mismísima Skynet, la cual provocaría en el futuro el día del Juicio Final, cuando las bombas atómicas arrasarán a la humanidad y darán paso a la guerra entre humano y máquina.

Esta es sin duda la mejor película de las dos. Más larga, con más acción y los protagonistas mucho mejor caracterizados. Arnold Szwarzenegger hace un buen papel (como quien dice, para un organismo sintético) y el actor de John Connor (Edward Furlong) y Sarah Connor (Linda Hamilton) lo clavan, especialmente el chaval. Mejores efectos especiales, mejor desarrollo y… ejem, historia, en esta segunda parte de Terminator.

En el futuro, los humanos son esclavizados por las máquinas

En 1995 el ingeniero Miles Davison logra crear un chip revolucionario con el cual son equipadas las computadoras de la de defensa estadounidense. Posteriormente, se aprueba la ley de presupuesto para Skynet. Cyberdine Systems se convierte en la principal proveedora de las redes de defensa de los Estados Unidos. El sistema entra en línea el 4 de agosto de 1997. Todos los aviones y bombarderos Stealth son equipados con procesadores Cyberdine, a consecuencia de esto, sus récords de operaciones de vuelos son perfectos. Las decisiones humanas son eliminadas del sistema de defensa. Skynet aprende en progresión geométrica, tomando consciencia de sí misma el 29 de agosto de 1997 a las 2:14. Los humanos, en pánico, tratan de desconectarla. Para defenderse, Skynet lanza varios misiles nucleares a países que lograrían una destrucción mutua asegurada, con lo cual atacan a Estados Unidos, sumiendo esta reacción al mundo en un invierno nuclear. El 29 de agosto de 1997 será conocido por los humanos por entonces como el Día del Juicio Final.

Una vez logrado esto, Skynet empieza a fabricar sus modelos Terminator, que servirán de tropas a pie y de infiltración de ahora en adelante. Los humanos son cazados y esclavizados para transportar los cadáveres hasta las incineradoras. Cada humano es marcado con un número de serie y un código de barras único y personal que lo marcará como trabajador y posteriormente será ejecutado. De esta manera, la humanidad casi alcanza la completa extinción. No obstante, John Connor emerge como líder y enseña a los humanos a asaltar barricadas, hackear sistemas electrónicos y combatir a las máquinas y evitarlas cuando sea conveniente. El paisaje es tal y como se describió en la sección Terminator y da buenas posibilidades de interpretación en un entorno donde parece todo perdido y, sin embargo, la humanidad sigue luchando para sobrevivir.

Ven conmigo si quieres vivir

En la época actual (desde los 80 hasta 1997), la gente hace su vida normal sin darse cuenta que está por llegar la catástrofe. No obstante, varios Terminators son enviados a esta época para destruir a John Connor. A pesar de que esta es la historia conocida, nada impide que se creen otras historias que versen sobre la protección de sus lugartenientes (como se deja caer en Terminator 3) o incluso para luchar contra lo que la compañía Cyberdine y el proyecto secreto de defensa de Estados Unidos puede llegar a desatar sobre el mundo al liberar a Skynet. Por supuesto, puede que queramos jugar en otras variantes donde John Connor nunca llegó a existir y nuestros personajes sean los próximos líderes de la Resistencia o tramas complementarias a las películas.

Son simplemente ideas a tener en cuenta, pero en esta ambientación tan jugosa, no sería descabellado plantear una partida con este tipo de alternativas. ¿Qué te parece? ¿Te apetecería jugarla de ser así?

Un saludo y un abrazo.

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