Parasomnia: Lo que se oculta tras el velo de la realidad

L'attente - The waiting por Monch_18 CC-BY-NC-SA

L’attente – The waiting por Monch_18 CC-BY-NC-SA

Más allá del velo de lo que percibimos como real podemos encontrarnos con cualquier fenómeno que podemos o no concebir como extraño. Más allá de nuestra limitada percepción como seres humanos existen otros mundos, otras formas de ver las cosas y otra configuración de acontecimientos. Olvida lo que sabes. La realidad nunca fue real.

Esta entrada puede contener imágenes, audios y/o vídeos no aptos por su contenido violento o extraño para todos los públicos. Aconsejo que si eres una persona sensible o no tienes la edad suficiente, pases de largo esta entrada y disfrutes del resto del contenido que ofrece el blog. Estás advertido.

Ha pasado mucho tiempo desde que me di cuenta. Un buen día me desperté y todo lo que me rodeaba dejó de ser lo mismo. No estoy hablando de asuntos filosóficos. Dios o lo que sea que nos vigile allá arriba sabe que mi cansada mente no tiene tiempo para entretenerse en juegos de palabras. Hoy os voy a descubrir un nuevo mundo. No os pediré que me lo agradezcáis. Sé que no lo merezco y, de todos modos, sólo busco el alivio para un alma cansada que alberga un cuerpo aún joven.

He visto cosas a las que ninguno de vosotros daríais crédito. No sé si aguantaríais la mitad de lo que queda por contar, así que sólo hablaré de lo poco que he podido atisbar por el rabillo del ojo esas noches en que la inquietud te grita que no duermas, aunque tu cuerpo se resista a obedecerla. ¿Queréis continuar? Seguid bajo vuestra cuenta y riesgo.

Empezaré por una pregunta muy sencilla. ¿Existe Dios realmente? Yo, personalmente, no estoy del todo seguro. Si Dios existe, está claro que hace mucho tiempo nos abandonó. Quizás murió. Quizás incluso los dioses puedan morir de forma definitiva. La muerte de un dios es mucho más trágica de lo que cualquiera pueda imaginar. Si un dios muere… ¿quién vela por nosotros?

Es la certeza, la soledad y el miedo, de saber que estamos solos ante lo desconocido. Lo desconocido toma poder sobre todos nosotros y juega con nuestras voluntades como si de un puñado de pétalos al viento se tratara. Leves, inútiles, tan poco importantes como en realidad, en nuestro más profundo interior, pensamos que somos. Entonces todos los problemas diarios, nuestra rutina, nos parecen ridículas, inútiles. ¿Somos algo más que el polvo del que venimos y en el que nos convertiremos?

Track Of Time de Catalina Olavarria CC-BY-NC-SA

Track Of Time de Catalina Olavarria CC-BY-NC-SA

Y sin embargo lo necesitamos. Necesitamos pensar que significamos algo, aunque sepamos que sólo somos la diminuta pieza de una canción inaudible carente de rima. Siempre a la deriva. Esto es lo que me vino a la mente la primera vez que lo vi. Allí estaba, desde ese oscuro rincón de la habitación, acechándome, clavando su mirada impasible y despiadada sobre mi. No me atacó, pero su visión fue lo único que necesité para que se comenzaran a cortar los débiles lazos que ataban a mi cordura con el mundo civilizado.

Por fortuna, me queda una última esperanza. La esperanza de que sí hay alguien que se preocupa por nosotros, que nos defiende, que nos acuna como si de niños recién nacidos a este mundo se tratase. Ellos llegaron como ángeles envueltos en alas prendidas en fuego. No, no eran ángeles ni ninguna otra criatura de nuestras falaces creencias. Eran como tú y yo. Como tú y yo, sí, pero los conocían. Miraban con ojos desapasionados a esas criaturas. No dudaban ni un solo momento en actuar al resguardo de la noche. No dudaron ni un momento cuando abatieron a la criatura. Desaparecieron tan rápido como llegaron.

¿Pensáis que se trata de un sueño? Yo a veces también lo pienso. Sólo en las horas de luz me permito el lujo de fantasear con su llegada como si de una fantasía de mi trastornada mente se tratara. Por desgracia ahora, a estas horas de la noche, no puedo dejar de repetirme lo idiota que soy por pensar un solo segundo que no son verdad. Que una persona no puede enfrentarse a esas… cosas. Que no estoy del todo loco como para olvidar que ellos realmente existen.

Go to sleep

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1 Response

  1. 22 Enero, 2016

    […] pasado años desde nuestro encuentro. Aquella noche todo quedó en calma y el temor que atenazaba mi corazón se volvió más liviano por momentos. Con el paso del tiempo […]

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