Propósitos para el nuevo año.

Algún día os enseñaré todos los dados raros que tengo. Algunos de ellos se han vestido de gala para vosotros en esta foto.

Antes de nada, y para empezar, quería felicitaros a todos este año 2018. Llega este deseo un poco tarde, pero como esta es la primera entrada del año, no podía ser de otra forma. Os deseo mucha felicidad, que tengáis éxito en vuestras metas, salud, alegría, dinero, amor y mucho tiempo libre para poder disfrutar de vuestras aficciones, amigos y familia.

Este año pasado ha sido algo raro para mí. No puedo decir que haya sido un mal año, pero sí muy duro. No se puede todo en la vida y hay que saber escoger entre lo que es más importante y tus necesidades antes que otras cosas. El año pasado me trajo ciertos éxitos en el campo profesional y el personal, pero a cambio, también unas grandes decepciones en el terreno de la aficción, las redes sociales y el blog. Llegó un punto que me agobié con el ritmo de escritura y tuve que parar, y sólo cuando disponía de una buena cantidad de tiempo libre pude dedicar algo más de tiempo a comunicarme con vosotros por aquí. Lo poco que pude hacerlo no diría que se me diera tan mal, pero sí es cierto que amenudo me encontraba con un porcentaje muy alto de críticas que no llegaba a entender del todo.

Como propósito para este año, voy a intentar seguir estas líneas a partir de ahora:

  1. No voy a molestarme en darle demasiada importancia a las discusiones que no crea convenientes dentro de esta aficción. Especialmente en cuanto a rol y a juegos de mesa se refiere. Considero que hay otros asuntos mucho más urgentes, incluso dentro del mundillo, como para entrar en discusiones tontas y con salidas de tono continuas como ví el año pasado. De verdad, paso de esas historias, porque encuentro muy frustrante discutir en los términos en los que se hace con cuatro o cinco exaltados teniendo a gente maravillosa con la que se puede hablar de verdad, con tranquilidad, y sin tener que echar mierda constantemente sobre otras personas o el trabajo de aquellas por el simple hecho de que no nos guste una idea, algo haya salido mal, no nos mole la editorial, etc. Y desde luego, no pienso apoyar de ninguna manera persecuciones públicas o cazas de brujas (no lo he hecho hasta ahora ni pienso empezar a hacerlo).
  2. Encajar las críticas está muy bien, pero no a cualquier precio. Lo dicho, algunas de las críticas que recibo están bien planteadas y considero que otras tantas tienen razones de ser. Sin embargo, vamos a admitirlo, algunas cosas no van a cambiar porque es posible que no quiera que cambien o que esos cambios requieran más trabajo del que le puedo dedicar en estos momentos al blog. Otras críticas serán escuchadas y respondidas adecuadamente. Las críticas destructivas reiteradas y los comportamientos de gente que se aburre (y esto lo he visto mucho) y tiene por objetivo tocarle la moral a la gente bajo el pretexto que sea, no sólo serán ignoradas, sino que es muy probable que bloquee todo tipo de contacto con esas personas en particular. Siempre estaré abierto a discutir ciertas cosas, pero no voy a consentir que nadie falte al respeto porque no tenga un mínimo de autocontrol.
  3. No prometo llevar a cabo ningún proyecto este año. Exactamente por los motivos expuestos anteriormente. No quiero dedicarle más que el tiempo libre del que pueda disponer a esta aficción, y esto no es negociable. Mis prioridades las sigo escogiendo yo, y cualquier ayuda es bienvenida, pero en última instancia sólo yo decido si dispongo de tiempo, o a qué lo dedico. El blog es un proyecto, así que también lo incluyo aquí. Mis juegos de rol con mis compañeros de mesa y amigos, mis proyectos de escritura. No me comprometo a nada, por el mismo motivo que siempre: no quiero que esto se convierta en un trabajo, y el pasado 2016 casi, casi consigue convertirse en eso mismo. En gran parte, ese nivel de exigencia tuvo la culpa de que el año pasado estuviera agotado en cuanto a seguir escribiendo.
  4. El objetivo de Distrito Digital es que todos disfrutemos de él. Y leedme, a eso van dirigidos mis esfuerzos. Distrito Digital nació en primer lugar para poder dar rienda suelta a mis ganas de escribir, para poder disfrutar publicando contenido y compartiendo mi conocimiento (por poco que pueda parecer) con todo el mundo que quiera. Con el tiempo, este blog creo que ha resultado en una herramienta útil para muchas personas, ya sea en mayor o menor grado. Espero que esto siga así, vosotros y yo disfrutándolo, porque no sería lo mismo de otra manera.

Estos son, hasta ahora, los objetivos que tengo hasta ahora. ¿Podré con ellos? Ya se verá, pero al menos estoy contento con haber dado el primer paso. Cuidaos todos, empezamos ya.

Saludos y abrazos.

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