Que el hype no haga presa de ti

Hype por Fab. C CC-BY-NC SA

Hype por Fab. C CC-BY-NC SA

Creo que el término hype ya está bastante extendido como para tener que dar una explicación sobre lo que es, pero aún así me voy a permitir definirlo someramente en estas líneas. El hype viene a ser una alta expectativa o imagen sobre un producto independientemente de su verdadera calidad que incita al usuario a consumirlo incluso sin tener información verídica sobre el mismo. Como véis, ya me estoy metiendo en uno de mis berenjenales con estos temas.

El hype es un concepto que hay que manejar con cuidado. Es cierto que el término empezó a usarse en la industria de los videojuegos, creo recordar que es un término acuñado por los propios seguidores de estos productos, aunque no podría asegurarlo. El asunto es que ahora se trata más de una estrategia de marketing que de otra cosa. Ya sabéis, maravillas del marketing, venderte algo sin saber realmente si quieres o necesitas el producto, sin tener la información completa del mismo. Esto viene a obedecer a una sencilla razón, y es sacar pasta a toda costa al usuario, usando para ello cualquier movimiento que lleve a la consumición irreflexiva del mismo.

Independientemente de lo que el marketing dicte, cualquier producto cuando se da a conocer y aún no ha salido puede llegar a generar cierto hype ya de por sí. Podemos hablar de un juego de rol esperado o esa expansión o módulo que promete traer el contenido que complete de forma ideal tus partidas. ¿El problema de esto? Como siempre, el problema es que el hype se produce antes de conocer verdaderamente el producto que se pondrá a la venta, y esto puede conllevar al consumidor a hacer compras irresponsables.

Por supuesto, por compras irresponsables me refiero a las no razonadas. Si yo veo un juego, lo leo, lo comento con mis colegas y me entero por reseñas y demás del contenido del mismo, si lo enmarco en mis gustos y lo veo una opción (y en estos temas también meto el precio), me hago con él y estoy haciendo una compra responsable valorando diversos factores antes de lanzarme de cabeza a comprarlo. Es posible que me la metan doblada igual cuando estoy informado, pero mucho menos probable que si fuera a comprarlo sin tener ni puñetera idea de lo que pueden estarme vendiendo porque dos o tres detalles que pueden o no tener relevancia ninguna en un juego me habrían decidido a comprarlo desde el primer momento.

La última vez que me ha pasado esto es con el juego Hora de Aventuras. Bien, es un buen juego y todo lo que queráis, es cierto. Me gusta. Pero la cosa es que me lancé a su compra por ciertas elementos (que permitiría hacer partidas de Horas de Aventuras, que es un juego sencillo) que luego podrían o no ser decisivos para que el juego fuera de mi agrado. Podría haber pasado que el libro estuviera redactado como el culo, o lleno de erratas, o el sistema fuera tan simple que me liara mucho. Bien, por suerte no ha sido así, pero podría pasar en el futuro y me llevaría un tortazo al descubrir que ese juego en el que tengo depositado todo mi hype fuera una mierda.

¿Qué hora es?

¿Qué hora es?

Creemos que más allá del mundo de los videojuegos no existe el hype. ¡Que equivocados estamos! Los jugadores de juegos de tablero son los primeros que están descubriendo que el hype es pernicioso sea cual sea el ámbito en el que se practique y es que el problema subyace en que no tenemos paciencia, y en que cierta gente de ese mundo empresarial tiene más cara que espalda. Las empresas van a tirar de estas técnicas de venta porque su objetivo principal es que compremos el juego, no hay más. No digo con esto que no queden empresas que se dediquen a cuidar de sus clientes y que les guste lo que hacen (a la fuerza en algunos casos habida cuenta que los juegos de rol son un nicho), pero las ventas siempre van a ser un punto importante sea como sea. Cuando pase un tiempo y nos la empiecen a colar a nosotros, ya veremos lo que pasa. De momento os comento que existen juegos que a día de hoy son completamente decepcionantes (y no hablo sólo de Satarichi), o que para tener la experiencia completa hace falta cientos y cientos de euros. La calidad de algunos es mejor que la de otros, desde luego, como en absolutamente todo, pero llegará el día en que nos vendan productos cada vez más incompletos a precio de oro. Ya está pasando, de todos modos.

Lo dicho: tened paciencia y buscad información, no os vayan a dar gato por liebre.

Un saludo y un abrazo.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

La legislación española obliga a nuestro blog a mostrar este molesto mensaje. Si continuas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies. Si quieres saber más sobre la política de cookies, pincha en el enlace para más información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: