Tempus Fugit: Mi partida de Vampiro de ocho años (I parte)

“Bueno, Sesga, ¿y qué hay de ti? ¿A qué juegos de rol juegas? ¿Tienes alguna partida ahora mismo?” Esta es una pregunta que probablemente te hubiera gustado preguntarme en algún momento (o tal vez no XD). Bueno, pues para darme un gusto al ego, esta entrada se la dedico a mi partida “Tempus Fugit” ambientada en el Mundo de Tinieblas.

Hace ya alrededor de ocho años (y es que ya casi he perdido la cuenta de cuánto tiempo lleva esta partida en curso, pero son ocho años casi seguro), decidí comenzar una partida de rol intentando implicar a una conspiración de vampiros en los eventos más interesantes que se dieran oficialmente en todo el Mundo de Tinieblas sin limitarme a los eventos del mundo de Vampiro sino incluyendo todos los demás suplementos. Por aquel entonces ya empezaba a tener unas tablas habiendo dirigido durante años tanto los juegos de White Wolf como muchos otros de temática muy distinta.

La partida comenzó en mi grupito de rol, que solíamos reunirnos varias veces en la misma semana (si es que no todos los días) y fue una de las pocas partidas que aguantaron bien el paso del tiempo. Los jugadores querían jugarla y yo, dirigiéndola, me lo pasaba en grande. Era una época increíble para mis amigos y yo en el terreno del rol; incluso hacíamos maratones de todo un fin de semana con varias partidas de mi colega Sego, Yurian y no podía faltar la que dirigía yo, Tempus Fugit.

Durante aquellos días la partida ya consolidada tendría unos siete jugadores que, al paso de los años, ha variado enormemente. Los dos únicos jugadores que han jugado la partida de principio a fin (menos dos sesiones cada uno de ellos) han sido Prado y Yurian. Actualmente, la partida consta de cinco jugadores (seis hasta hace poco, pero el jugador la dejó porque estaba preparando su incursión profesional al mundillo de los juegos de miniaturas). Estos jugadores son Yurian, Prado, Icenri, Isilrel y Glaurung.

La partida en sí comenzó en tiempo de juego en 1135. Al principio hice una serie de partidas de introducción para aquellos jugadores más nóveles al mundo tomando sólo los datos más básicos de Vampiro Edad Oscura. Por entonces el núcleo principal se componía principalmente de tres personajes protagonistas (jugadores) que destacaron (y siguen destacando aún hoy) en la partida: El noble guerrero maquiavélico y conspirador Fernando de Fonseca (Lasombra, personaje de Sego), el sociópata asesino Gret Siam (Assamita, personaje de Prado) y el caballero noble y torturado Vincent Valentine (Lasombra, personaje de Yurian). Además de otros personajes jugadores (algunos que pasaron sólo estuvieron un par de partidas), añadí un mentor al grupo para ayudarles en los primeros pasos si es que metían la pata hasta el fondo los jugadores, Sesga (Malkavian, personaje no jugador al que puse mi nick).

Cuando realmente comenzó la partida fue una verdadera persecución realizada por un Espectro poco poderoso al grupo, partida original en la cual se permitió unir a los personajes como grupo definitivamente al intentar sobrevivir juntos a la pesadilla que se les presentaba. Todos lograron salvar la no-vida, pero con bastante esfuerzo, lo cual les dió una pista de que se encontraban en un mundo verdaderamente peligroso y que ellos sólo eran unos neonatos más allí.

Esta persecución fue una estratagema para acercarlos a sus sires, los cuales le habían hecho llegar a Buda Pest, dando comienzo al módulo Crónicas de Transilvania, que habiéndome leído todos los libros, me parecía que debía ser la historia principal del grupo por su historia épica y de gran impacto en el Mundo de Tinieblas (además, me encanta). Por supuesto, introduje mis propias modificaciones, como en el resto del juego saltándome a la torera ciertas reglas y creando otras que me parecían más adecuadas al grupo, además de suprimir algunas de las cuales que los jugadores intentaron aprovecharse casi volviéndose inmortales. 

Por entonces, en ese principio, se llegó a ver atisbos de traiciones dentro del grupo, enemistades veladas y yo me enorgullecía de lo bien que estaban interpretando sus papeles mis jugadores. Claro que, como en todo, eso habría de cambiar. Cada vez las traiciones eran mayores, la desconfianza entre los personajes empezaba a fracturar el grupo y se alejaba cada vez más de un grupo cohesionado con pequeñas rencillas. Cada vez se podía oír más amenudo un personaje amenazando de muerte a otro y algunas veces se llegó a llevar la mano al cinto en busca del pomo de la espada, pero esto aún estaba por llegar. En esos momentos, como anécdota, se hizo muy popular la frase por excelencia que he oído en todas y cada una de las partidas que he jugado a partir de entonces, que es: “Mato a Prado”, debido a las atrocidades que su personaje llegaba a ocasionar a enemigos, amigos o inocentes.

Finalmente, se llegó a ese punto de ruptura, y Vincent desenvainó la espada. Gret hizo lo propio y, aunque por lo que parecía Vincent, ganando la iniciativa y por tanto, con la victoria al alcance de su mano, parecía que iba a pararle los pies de una vez por todas a Gret; fue Gret quien dió el golpe de gracia y llevó a la Muerte Definitiva al personaje de Yurian. Sesga sacó su propia espada para detener la matanza de Gret pero, mala suerte por mi parte, también cayó bajo su acero. Así pues, detuve la partida en ese momento y me paré a hablar con todos.

El objetivo que tenían los personajes asignados como grupo desde un principio era detener o retrasar la Gehena lo máximo posible. Todos ellos tenían cierto destino que cumplir y comenté que se había fracasado en esa misión al perder tanto al mentor como, aún más importante, uno de los protagonistas de la partida. Dejé dos opciones a la elección de jugadores: o dejábamos la partida aquí con este fracaso o hacían por, aunque podrían tener sus enemistades, trabajar juntos todo lo posible.

Los jugadores propusieron dar marcha atrás en la historia y jugarla desde antes del enfrentamiento. Yo me negué. A partir de esta partida se jugó una historia para ir a rescatar a Vincent y Sesga del Mar de Sombras antes de que fuera demasiado tarde. Les permití resucitar a ambos personajes y me dió un gancho para introducir algo más del mundo de Wraith en la partida (vale, es una flipada pero… ¿y qué?). He de decir que esa partida hizo entristecer con el tono que se utilizó a los jugadores acercándolos mucho más a lo que sentían sus propios personajes.

Tras esto, los personajes evolucionaron mucho más y mejor. Gret, poco a poco, se hizo un personaje mucho más humano y transformó su meta final en poder redimirse por sus pasados actos mientras Vincent se dió cuenta de que estaba muy lejos de ser inmortal y decidió elegir de compañera en su no-vida a Lucita (sí, sí, la misma Lucita), a la cual persiguió hasta lograr convertirse en uno de sus amantes.

En siguientes entradas te prometo que traeré más información sobre esta partida. De momento y para empezar está bien, ¿no? Primero hablaré sobre los aspectos generales del juego y, si veo que la entrada tiene buena acogida cuando acabe con ellos, seguiré comentándola en mayor profundidad. Un saludo y… Carpe Diem.

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2 Responses

  1. Glaurung dice:

    mola,pero lo mejor queda aun por contar….cuando aparece mi pl XDDD

  2. Sesga dice:

    Esa entrada llegará pronto, seguro :P

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